Bienvenidos a Kinesiología acuática

 Lic. Mónica Villagran Bertello

 

Cuando el programa de estudios de la Sociedad de Fisioterapeutas entró en vigor a principios de 1965, la terapéutica en el agua fue una asignatura obligada para todos los estudiantes. Debido a ello se enseña ahora ampliamente, y todos los estudiantes que se especialicen deben conocer los principios básicos. Muchos fisioterapeutas no han recibido estas enseñanzas y como en la actualidad se instalan muchas piscinas, se han encontrado en desventaja con respecto a los conocimientos actuales.

Este es el párrafo introductorio del prefacio del libro “EJERCICIOS EN EL AGUA” de M.H. Duffield. (Editorial Jims 1985)
Esta no es más que nuestra propia historia con algunos años de diferencia. Hoy día la Rehabilitación Acuática ha llegado a este punto en nuestra sociedad, un punto en el que ha logrado su auge y casi total reconocimiento, ya sea por parte de los profesionales derivantes o de los profesionales actuantes.
Como plantea el prefacio de Duffield, (y su texto data de tres décadas atrás!!!!) en nuestro país también se han empezado a construir más piscinas; distantemente de aquella realidad, aquí la infraestructura no es la apropiada sino que se han adaptado otros espacios para estos fines . Nos enfrentamos entonces a un doble problema: el de la falta de conocimientos que se asociará a la falta de condiciones de los lugares utilizados para la rehabilitación acuática.
No obstante ello, la impresionante vertiginosidad de estos tiempos nos lleva a elaborar rutinas y tareas para las diferentes patologías, inclusive a veces, sin la posibilidad de contar con las condiciones adecuadas.

La Kinesiología Acuática no pretenderá de ninguna forma SUPLIR a las demás técnicas de rehabilitación, será un agente más, dedicado a contribuir en los procesos de reinserción laboral o de la vida diaria; pudiendo actuar en conjunto con la fisioterapia, con la kinesioterapia o bien en forma totalmente independiente.
Esta decisión final deberá ser tomada por el médico derivante y por el propio paciente, y estará en función de la etapa evolutiva de la patología.

Estamos de esta manera frente a una nueva ventana de recursos terapéuticos que nuestros pacientes disfrutarán y aprovecharán: la Rehabilitación Acuática. Esta técnica ha nacido de la Natación Terapéutica, que hacia la década de los 90 ha preconizado el Dr. Mario Lloret desde Barcelona (España) y ha extendido su aplicación a patologías traumáticas y ortopédicas.

La utilización de los estilos de natación me ha llevado a querer profundizar en sus posibles aplicaciones no solo en las patologías de la columna, como muy bien lo describiría el Dr. Lloret, sino también a ir más allá, combinando las diferentes propiedades del medio acuático con toda la gama de técnicas exclusivas de la hidroterapia. A partir de ello las personas no sólo han llegado a las piletas para aprender a nadar sino también para sentirse mejor y más aún: para REHABILITARSE.